
Las redes sociales resultan beneficiosas cuando les damos buen uso. Sin embargo, pueden perjudicar nuestro estado de ánimo y hasta la autoestima cuando permitimos que ejerza una poderosa influencia en nosotros.
La información que recibimos, sin filtrarla apropiadamente, nos afecta positiva o negativamente.
Es un asunto que le invito a considerar hoy.
La escritora Kristen Helmstetter reconoció que vivir atada a las redes sociales la ataba y le impedía tener paz interior.
Cuando emprendió el proceso de renovación interna, decidió romper con ese amarre digital. Y así describe su experiencia:
“Mientras trabajaba en las redes sociales trabajaba simultáneamente en mi mundo interior. Mi diálogo interno fue fundamental para eso. Aumentó mi autoestima y mi trabajo de amor propio. Me hizo sentir segura y completa.” (Kristen Helmstetter, escritora. “Un café contigo”)
El diálogo interno, cuando decidimos renunciar a tantos contenidos negativos y perjudiciales de las redes sociales, mejora ostensiblemente.
Dejamos de mirar el presente con preocupación y el mañana con incertidumbre.
Kristen optó por controlar cuántos minutos pasa pendiente del teléfono celular:
“Como regla general limito estrictamente mi permanencia en las redes sociales, incluso con mis nuevos amigos positivos. No se puede negar que el resto del tiempo que pasamos en redes sociales no es productivo.”
Es hora de evaluarnos y corregir. Si las redes sociales nos tienen atados, debemos romper las cadenas.
Es una decisión sana y positiva.
Romper y soltar, dos actitudes que van de la mano.
Alrededor del tema, permítame citar al teólogo y escritor colombiano, Alberto Linero:
“Nadie puede ceder el control de su mente y eso implica entender que lo que se dice o se hace trae consecuencias concretas que no puede dejar a un lado.” (“El Man está vivo” 8/05/2024)
Decídase a no seguir encadenado a las redes sociales y, si lo que publica alguna de sus amistades es perjudicial, sencillamente deje de seguirle.
Recuerde que las ideas que asumimos de los demás, afectan nuestra forma de pensar.
Por esa razón, el apóstol Pablo escribió:
“Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.” (Filipenses 4:8 | TLA)
Hoy es el día para emprender una nueva vida con nuevos pensamientos.
Una vida renovada es posible cuando nos acogemos a la GRACIA de Dios. La GRACIA se materializó en perdón para nuestras vidas, con el sacrificio del Señor Jesús en la cruz.
Vertió su sangre en el Calvario para traernos perdón y vida eterna.
Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.
La Misión Edificando Familias Sólidas es un ministerio cristiano orientado a la producción de contenidos y materiales que ayudan al crecimiento personal, espiritual y familiar de los lectores.
