En una sociedad que vive pendiente de la imagen impostada que venden unos y otros a través de las redes sociales, nada mejor que la originalidad.

La originalidad habla mucho más que las palabras. A través de nuestra originalidad transmitimos principios y valores.

El apóstol Pablo lo explicó en los siguientes términos:

La única carta de recomendación que necesitamos son ustedes mismos. Sus vidas son una carta escrita en nuestro corazón; todos pueden leerla y reconocer el buen trabajo que hicimos entre ustedes. (2 Corintios 3. 2 | NTV)

En lo que decimos y hacemos las personas alrededor saben quiénes somos. No hay necesidad de hablar mucho. Se refleja en nuestras acciones.

Y el único que nos puede transformar es Jesucristo, nuestro Salvador.

Acójase a la GRACIA divina y ábrale las puertas de su corazón al Señor Jesús.

Fernando Alexis Jiménez es periodista, escritor y podcaster. Sirve al Señor en la Misión Edificando Familias Sólidas y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial. Más contenidos del mismo autor en la https://RevistaVidaFamiliar.com

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